lunes, 31 de enero de 2011

¿Acaso sabes cómo te amo?


Letra, voz y edición: Ángela (A.C. A.C)



¿Acaso sabes cómo te amo?
Te amo, desde esta hermosa escarcha que bordea mi corazón,
que  florece entre tus manos, que no atiende a razones, ni a
estamentos, ni a motivos lógicos e ilógicos, ni a condiciones
previas, ni a reglas escritas en las estrellas.

Te amo, así sin más, pero sin menos. Con todo lo que soy y lo
que no. Con todo lo que tengo. Que no sé si es mucho. Que no
sé si es poco. O quizá no sea bastante para saciarte, pero aún
así te amo.

Te amo de esta sencilla manera en la que todo se entrega, con
una simple caricia en la mejilla o un dulce beso en tus ojos
cerrados cuando sueñan o con unas  palabras llanas que quieren
envolver tu vida y quedarse acurrucadas entre los hilos de tu
alma.

Te amo siempre apasionada, siempre,  porque soy pasión hecha
mujer, hembra de luz que te reclama.

Te amo de una manera triste, a veces,  porque yo soy, a veces,
tristeza enamorada.

Te amo de esta manera tierna, alocada, dulce, impetuosamente
desbocada, rozando a veces el delirio, cuando mis labios te
llaman.

Te amo y al amarte siento que crezco, infinitamente hasta
dispersarme en pequeñas motas y pasar a formar parte de
cada partícula de tu cuerpo, de tu piel, de tu sangre, de tu antes
y tu después, mientras soy durante… Maramante.(1)

Te amo, sin regreso, sin punto de partida, sin horizontes, sin
lejanías. Te amo hoy, como te amaré , aquél, el último día, en el
que mis párpados cerrados, duerman eternamente, para poder
amarte también después…. Y después, volver a amarte.
Ya sabes cómo te amo.


(1)(Maramante: Voz popular marinera, un barco remolcado,a la par, por otro. 
No figura en el diccionario de la Real Academia de La Lengua Española)

domingo, 30 de enero de 2011

La Guitarra.

Autor: Alejandro Casals
Voz: Arturo Iriarte 
Guitarra: Mario Echeverria
Edición: Vigía



En una antigüa vitrina, arrinconada en la sala,
misturada entre el facón, mates, bombillas... la rastra,
un rebenque, las espuelas y otras reliquias de plata,
orgullosa de su historia... ¡LA GUITARRA vive en jaula!
Quizá sea por la tristeza, de verla allí confinada,
que recuerdo sus memorias... y se me da por contarlas.
 
Ébano, cedro y ciprés... elegidos siendo planta,
de troncos a pleno sol, mezclados en la jangada,

en bajada, ¡El Paraná!... navegaron a flor de agua.

 
Modeladas con amor, por un artesano en Salta,
¡La suerte de las maderas, fue renacer en GUITARRA!

Según chismes de familia, desde hace tiempo... está en casa,

se comenta que el abuelo, la ganó jugando a taba. 
Resereando algún ganado y... ¡nada más... porque pasaba!
se entretuvo en un boliche, ¡Para habituarse a la cancha!

 
Un rusito agricultor, de la Colonia Esperanza,
se la jugó sin piedá a la primera clavada.
Y... aquella noche serena, ebrios de vino y de zambas,
pa’despedirse chuparon, hasta llegar la mañana.
Abrazado a LA GUITARRA... ¡Dicen que el ruso!... ¡lloraba!
 
Acomodada entre bultos, en un camión de mudanzas,
la fletaron para Brandsen, envuelta en un poncho pampa.

Quienes la conocen sienten... curiosidá por mirarla.

Se alvierte que desde tiempo, sin saberlo la buscaban.

¡Manos rudas se apresuran a toquetearle la caja!

para oírla sonar un rato... y... por lo menos palparla.

¡Manos torpes que se atreven!... ¡Manos sucias que profanan!

¡Porqué el leño las excita!... ¡Porqué el leño tiene alma!


Fue hace tanto... tanto tiempo, que de mi memoria escapa,

¡La ví sentada en las piernas de José Gómez Villalba!

¡Guitarrero como pocos!... nocheador de serenatas.

Ciñó su formoso cuerpo, hasta sentirla calzada,

acomodó el moño ajado... ¡De cinta celeste y blanca!

y recorrió el diapasón pa’intentar una pulsada.

La boca apoyada al cuello... como... ¡Cómo pa’besarla!

o tal vez emocionado... pa’no mostrar una lágrima,

¡Susurrándole en secretos!... modulaba las palabras.

¡Cada cuerda en carne viva con sonido de campanas!

¡Seis tripas estremecidas!... animadas de esperanza,
acompañaban las coplas... y entre acordes se floreaban,
liberando los gemidos, de su afinada garganta,

¡Con una mueca las risas! De su boca desdentada, escapaban...
¡Escapaban... como trinos de calandria!

Pero... pero es otra cosa... que pretende LA GUITARRA,
¡Ella es más que una madera, socavada de una planta!

¡Entuavía no ha nacido, el último hombre pa’marla¡
Al verla entre chucherías, en la vitrina olvidada,
reposanso allí... serena, en dulces sueños de carpas.
como una mujer sin tiempo, que sus años ya no pasan
¡Ilumina con el brillo, de los ojos de una anciana!

¡Cuanta dulzura apacible en la inocente encordada!
Y yo, que tanto la quiero... ¡NI SIQUIERA SE TOCARLA!


Secretos.

Autor letra y edición: Selkis



Siempre que empieza el juego
me doy cuenta de que falta un pieza
del puzzle que juntos quisimos montar.

Y tropiezo...
cuando la destreza de tu lengua silencia el movimeinto.

Y descubro...
que tus palabras te dan el relieve
y tus secretos, profundidad.

y no te escucho nada

Desde esta lentitud acuosa de mis pensamientos
contemplo...
la cuenca de unos ojos sin sus ojos
y tras ellos...

nunca dices nada

Parásito ciego que habita en tu silencio

¡no te deja dormir!

¡no te deja gritar!

¡Grítame!

... hasta alcanzar la cama
donde nuestros cuerpos son lenguaje mudo
porque al menos
la desnudez es siempre honesta.

Siempre que empieza el juego
me doy cuenta de que falta una pieza.


sábado, 29 de enero de 2011

Llanto amargo por Federico Garcia Lorca

 Letra, voz y edicion: Fidel Hernandez J.
 Musica: Recuerdos de la Alhambra.


¿Dónde estaba la luna?
Dime, Federico, tu luna, ¿dónde estaba?
Tal vez no quiso ver tu agonía
en esa noche macabra…

Y la madrugada se vistió de amapolas
en la cuneta de una carretera apartada...
¡Barbarie del hombre
que no tiene entrañas!
Verde que te quiero verde,
matanza de inocentes,
verde de muerte
que no verde de esperanza...
Y se callaron tus palabras
apagadas con olor a pólvora
en esa tierra gitana,
en esa tu amada tierra,
tierra de tu Granada,
en aquel año de desgracias
en que hermano contra  hermano
tuvo que enfrentarse cada mañana…

Y ese día, precisamente ese día
en que no quiso asomar la madrugada,
unas extrañas estrellas
en uniformes verdes lucían,
uniformes que vestían sombras,
estrellas sin alma
que no te dejaron morir
dulcemente en tu cama;
por almohada fue el tomillo y la albahaca,
por sábana, sólo la fría escarcha…
Luego,  hicieron desaparecer tu cuerpo
en una fosa compartida y agria;
sepultura sería para tus huesos,
verde viento, verdes ramas;
mas no pudieron enterrar en el suelo
tus valientes y  amantes palabras...

¡Ay, Federico!...
Dime, amigo mío,
te lo pregunto hoy
con un  nudo en la garganta,
tragando una saliva muy amarga…
¿Por qué se callaron los gallos?
¿Por qué los cuervos graznaban?
Y… ¿por qué lloró aquella noche el duende
de tu querida Alhambra?

Exposición de pintura de Oscar lopez Guerra. (OLG)

Artista: Oscar lopez Guerra - Zepol -
Música: Serenata, de Shubert.
Texto y edición vídeo: Vigía.


Hubo una vez, hace ya más de cien años, que una delicada dama blanca de preciosos ojos de color miel quedó cautiva y privada de libertad en una torre por los celos de su malvado marido. Y cierta razón tenía el marido, pues la dama estaba totalmente enamorada de un joven – representado por una flor echada a sus pies – al que desde entonces, no volvió a ver jamás.
Así transcurrieron años de encierro, y la dama sollozaba todas las noches rogándole a la luna blanca y azul, como ella, que le concediera el deseo de recuperar su libertad soñando que la convirtiera, aunque fuera a su muerte, en el mayor símbolo de libertad que se le ocurrió, esto es, un fabuloso caballo blanco y azulado y de este modo vagar libre y poderosa durante toda la eternidad.
Así pasó el resto de las noches de su vida, llorando, deseando y soñando.

Hasta el día de su muerte.

Todo aquello sucedió en una pequeña aldea en lo que lo cotidiano era el trabajo campesino, rural, y los años transcurrieron – mas de cien – en aquel lugar transmitiéndose la historia de la dama blanca, de abuelos a nietos.
Y esto es lo que hacia en ese momento de descanso de las labores, el anciano campesino, relatándole a su nieta la leyenda de la triste dama blanca de ojos caramelo;
Y de cómo murió de pena, sin su amor, encerrada en aquel oscuro torreón.

La nieta, en su infante ignorancia, le preguntó al anciano si la luna llegó a concederle aquel deseo a la dama; El abuelo, conmovido de su inocencia, le contestó que si,
pero que no la convirtió en un caballo blanco, ya que la condición de la luna es la nocturnidad y apiadándose de la dama le regalo un espíritu, que como el de la luna y el de ella, seria por siempre nocturno:

El de un lobo… Un gran lobo blanco y azul, de lindos ojos color miel.

Y aunque, le contaba el anciano, solo se le puede ver cuando es tan tarde que los niños ya hace horas que están durmiendo, muchos mayores dicen haberlo visto transitar la noche, aullando a la luna llena con una llamada salvaje, que unos dicen que es por el amor que perdió, otros por agradecimiento eterno...pero lo que si es seguro es que, desde hace mas de cien años, vaga libre por aquellas tierras.


jueves, 27 de enero de 2011

Te amo.

Autor letra y voz: Gian Franco Pagliaro
Edición: Sergiojerez1


Te amo
Te amo de una manera inexplicable.
De una forma inconfesable.
De un modo contradictorio.
Te amo
Con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
Por lo que ya sabes,
El tiempo.
La vida.
La muerte.

Te amo
con el mundo que no entiendo.
Con la gente que no comprende.
Con la ambivalencia de mi alma.
Con la incoherencia de mis actos,
Con la fatalidad del destino.
Con la conspiración del deseo.
Con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo.
Hasta cuando te engaño, no te engaño.
En el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte... mejor.
Pues, aunque no lo creas, mi piel
extraña enormemente
la ausencia de tu piel.

Te amo.
Sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente,
espontáneamente,
involuntariamente,
por instinto,
por impulso,
irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mi.

Te amo.
Te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente.
Sin preguntarme, por qué te amo.
Sin importarme por qué te amo.
Sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo.
Yo mismo no se por qué te amo. 

Las horas.

Autor poema y edición: Sofiama


A estas horas
y en las otras,
cierro mis ojos y te veo.

Estiro mis manos y te alcanzo,
mis ojos curiosos te envuelven
en caricias de luz y reflejos claroscuros,
contemplan al hombre de tez morena,
ojos pequeños y sonrisa tierna;
a ese hombre que también me observa.

Un rubor pinta mi cara y
al escurrir de la mirada,
un relámpago atraviesa mis venas,
asalta mi corazón,
en abordaje de recuerdos
que galopan mi esencia
y otros,
más fuertes,
que se apoderan de ella...

A estas horas
y en las otras,
cierro mis ojos y te veo. 



http://www.loscuentos.net/cuentos/local/sofiama/

Consuelo


Texto y voz: José Antonio Gómez Rojas  (Jagomez)
Edición: José Antonio Gómez Rojas  (Jagomez)


Consuelo

En la más cruel batalla de mi vida,
tu ambición y tu orgullo han vencido,
hoy quedo humillado y malherido,
con nada, perdido, sin salida.

El corazón, quien sufre las heridas,
llorando pide a gritos un sentido,
por seguir manteniendo sus latidos,
él paga un alto precio mis caídas.

Sin asomo de aliento ni esperanza,
entre un mar de ilusiones destrozadas,
intento que se olvide de su duelo;

rescato de mis penas una alianza,
alzo al oscuro cielo la mirada,
y le doy, mi promesa por consuelo.

Mi promesa
(Secuencia del poema anterior)

Al tiempo, en sus giros el destino,
de nuevo nos coloca frente a frente,
me dices que juzgando es inclemente,
la desgracia a tu vida sobrevino.

De unir al tuyo el llanto me domino,
escuchando lo sola que te sientes,
lo tanto que sincera te arrepientes,
por el daño sembrado en el camino.

Cuando me has pedido que regrese,
terminar con tus días de amargura,
cual rayo te fulmina la sorpresa,

tu adiós en cruel verdugo reaparece;
ya a mi lado me abraza con ternura,
la mujer que dió vida a mi promesa.
 
 

Ven

Letra y edición: Vigía.
Voz: Susana-del-rosal.


Cada búsqueda
encierra un desencuentro,
ese lugar donde nos vimos
tantas veces.

Cada aurora te esconde
en una noche sin luna
-adormecida-
con el color turquesa
del que se pintan los mares y la esperanza.

Ven, con sinuoso canto de sirena
a mi vera
y enroca tu contorno aquí,
de donde quisiera
partir -por siempre- mis olas.

Y permanecer.

Encarámate en mis ojos
y utiliza mis labios para depositarte;
Anuda la despedida
desandándote de la palabra.
Ven a adular mi existencia
y seré prolijo en donar
el tiempo que nos falta.

Ven, porque retroceder
una vida
es la forma de volver
a dar el primer paso…

y la única,
de recorrer el ultimo primer beso.


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miércoles, 26 de enero de 2011

Marinero

Texto y voz: Sofiama
Edicion: Sofiama


Marinero, deja que llene tu vacío con mis historias,
permite que mi alma sea la luz que se yergue en tu mar,
déjame recorrer los mundos en tu barco
permíteme ser la brújula de tu amor.

Déjame entrar en tu barco, que amarte quiero,
déjame cubrir tu cuerpo con mis caricias,
deja qué mi cuerpo sea el horizonte del tuyo
hasta cubrirlo con espumas de misterios.

He visto morir y renacer la mar, en larga espera.
No te vayas, marinero, en las noches sin luna,
yo te ayudaré a pescarla para construir a tu lado,
metáforas que te hablen de sirenas que te llaman.

Si mi voz muriera en la tierra. Los dos angeles.

Autor Letra: Rafael Alberti
Edicion: Chiriveque2009


El Cuervo

Autor Texto: Edgar Alan Poe.
Edicion : Lolaaza


martes, 25 de enero de 2011

Noria.

Letra y voz: Susana del Rosal
Edición: Vigia



Me estás quitando el sueño, eso no te lo aguanto,
no sé si esto, a mis años, está bien o está mal,
si debo trasnocharme soñando con tus brazos
déjame que convierta mi sueño en realidad.

Que no queden mis manos vacías de tu presencia,
quiero palpar despierta lo que ahora es fantasía,
si sufro por las noches insomne con tu ausencia
dame el consuelo al menos de tenerte de día.

Porque entonces ni empeño ni las horas importan,
tus ojos en mis ojos, tu sed toda en mi boca,
una noria sin frenos, tú y yo con embeleso.

Y si te llega el sueño porque mi amor te agota,
ansiosa y apremiante, con la urgencia más loca
despertarte, mi vida, con un caudal de besos.

lunes, 24 de enero de 2011

Romance Sonámbulo.


Letra: F.G. Lorca
Música: Manzanita


Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
–Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
–Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
–Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
–Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
–Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
–¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

Poema 20


Pablo Neruda

 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Amar

Texto, voz y edición: Vigía


Amar es una angustia, una pregunta,
una suspensa y luminosa duda;
es un querer saber todo lo tuyo
y a la vez un temor de al fin saberlo.

Amar es reconstruir, cuando te alejas,
tus pasos, tus silencios, tus palabras,
y pretender seguir tu pensamiento
cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.

Amar es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia.

Amar es no dormir cuando en mi lecho
sueñas entre mis brazos que te ciñen,
y odiar el sueño en que, bajo tu frente,
acaso en otros brazos te abandonas.

Amar es escuchar sobre tu pecho,
hasta colmar la oreja codiciosa,
el rumor de tu sangre y la marea
de tu respiración acompasada.

Amar es absorber tu joven savia
y juntar nuestras bocas en un cauce
hasta que de la brisa de tu aliento
se impregnen para siempre mis entrañas.

Amar es una envidia verde y muda,
una sutil y lúcida avaricia.

Amar es provocar el dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura.

Amar es una sed, la de la llaga
que arde sin consumirse ni cerrarse,
y el hambre de una boca atormentada
que pide más y más y no se sacia.

Amar es una insólita lujuria
y una gula voraz, siempre desierta.

Pero amar es también cerrar los ojos,
dejar que el sueño invada nuestro cuerpo
como un río de olvido y de tinieblas,
y navegar sin rumbo, a la deriva:
porque amar es, al fin, una indolencia.


Deseos estúpidos

Texto y voz: Almaguerrera1
Edición: Vigia


Perfila con la yema de tus dedos mi cuerpo
Mientras susurras que mueres de amor
Que el deseo no te deja vivir
Que mis besos son tu oxigeno
Mi alegría la que te da fuerza
Mi sonrisa la que ilumina tu vida
Mis manos las que te hacen estremecer
Mis ojos, quienes te llenan de paz
Mi piel, el camino que deseas recorrer toda la vida
Mis brazos, el refugio donde deseas morir.


Preguntas Frecuentes


¿De qué se compone un poema audiovisual?

Un poema audiovisual se compone normalmente de una secuencia de imágenes que van coordinadas con una voz que recita, y una música acorde y determinada.
El conjunto, es una pieza en el que el autor puede mostrar distintos sentimientos asociados a la imagen y a la música que seleccione, dando brillantez a su obra de este modo, al usar su propia cadencia y modo de lectura.

¿Qué necesito para grabar un poema audiovisual?

Existen una amplia variedad de programas en la red con los que realizar tu propia obra, muchos de ellos gratuitos, siendo lo indispensable:

-Un programa gestor de imágenes para editar las secuencias, como Director, Sony Vegas o Windows Movie Maker. En unos minutos puedes encontrar en la red un programa adecuado para tu proyecto. Algunos puedes localizarlos en: http://www.softzone.es/edicion-de-video/programas-para-la-edicion-de-video/ o en http://www.softonic.com/

-Un programa conversor de audio para editar y hacer los arreglos a la grabación de voz. Del mismo modo que los de video, existen muchos y variados en la red, aunque puedes empezar grabando directamente en tu grabadora de sonidos, que se encuentra incluido en tu copia de Windows, en la carpeta Accesorios.
Si posteriormente quieres editar, modificar o hacer arreglos puedes utilizar programas como WavePad Sound Editor o Soundtap Streaming Audio recorder, siendo muy recomendable por su facilidad de manejo FoxTab Audio Converter, que además es gratuito. Podras encontralos en: http://www.softonic.com/

¿Qué formato de audio utilizo para grabar mi voz?

Los formatos más comunes son aceptados sin problemas por cualquiera de los editores, siendo estos: wav, mp3,mp2, ac3, aiff, y el famoso wma de Windows.
Otros formatos pueden ser compatibles, pero por algo son menos comunes.

¿Qué formato gráfico utilizo para mis imágenes?

Los habituales que podrías encontrar en cualquier fotografía en la red: Bmp, Tiff, Tga y por supuesto, el comun jpg. La resolución recomendada es de 300 p.p.p y el tamaño del gráfico debe ser intermedio.

¿Qué formato de salida utilizo para mi video?

Aunque se pueden utilizar gran variedad por todos los que hay en el mercado (avi, xvid, mpg, etc) es recomendable el formato wmv, por ser este muy común y compatible con todos los gestores.

¿Cómo puedo subir audiovisuales al blog?

Como es indispensable un FTP para albergar toda esta información y este blog es gratuito y sin ánimo de lucro, utilizaremos un sistema estándar, es decir, puedes subir tus videos de dos modos:

-Si posees una cuenta propia en Youtube (http://www.youtube.com/.) lo subes allí, copias la url (dirección del enlace) nos la haces llegar al e-mail del blog,  y a la mayor brevedad, la Administración hará la entrada por ti albergando tu video en modo de visión publica en uno de estos dos sitios:
-Si no tienes cuenta, nos haces llegar el archivo del video al correo de blog y lo albergaremos en el sitio mencionado anteriormente, para poder efectuar la entrada.

En el caso de que la elaboración de tu vídeo te suponga un problema, tanto de experiencia como de medios, puedes enviarnos por separado los archivos ( imagenes, audio voz, audio música ) y alguna directriz si la especificas, e intentaremos hacerte nosotros el montaje y la edición.

IMPORTANTE: Por cuestiones de edición, es conveniente que los archivos de vídeo o audio que nos envieis no superen los 6 minutos, ya que una mayor duración hace que sean muy pesados y complica bastante la subida al canal de albergue, aunque pueden haber casos excepcionales.

El correo de nuestro blog es: conlapoesiaenlaboca@gmail.com y conlapoesiaenlaboca2@gmail.com donde podrás enviar tus archivos o reportar cualquier consulta o duda que te surja, que con gusto atenderemos.
También puedes utilizar el libro de mensajes o el chat de la página, especificando brevemente tu pregunta.


Esperamos haber resuelto la mayoría de PREGUNTAS FRECUENTES  y haberos sido de ayuda;


La Administración.