sábado, 29 de enero de 2011

Exposición de pintura de Oscar lopez Guerra. (OLG)

Artista: Oscar lopez Guerra - Zepol -
Música: Serenata, de Shubert.
Texto y edición vídeo: Vigía.


Hubo una vez, hace ya más de cien años, que una delicada dama blanca de preciosos ojos de color miel quedó cautiva y privada de libertad en una torre por los celos de su malvado marido. Y cierta razón tenía el marido, pues la dama estaba totalmente enamorada de un joven – representado por una flor echada a sus pies – al que desde entonces, no volvió a ver jamás.
Así transcurrieron años de encierro, y la dama sollozaba todas las noches rogándole a la luna blanca y azul, como ella, que le concediera el deseo de recuperar su libertad soñando que la convirtiera, aunque fuera a su muerte, en el mayor símbolo de libertad que se le ocurrió, esto es, un fabuloso caballo blanco y azulado y de este modo vagar libre y poderosa durante toda la eternidad.
Así pasó el resto de las noches de su vida, llorando, deseando y soñando.

Hasta el día de su muerte.

Todo aquello sucedió en una pequeña aldea en lo que lo cotidiano era el trabajo campesino, rural, y los años transcurrieron – mas de cien – en aquel lugar transmitiéndose la historia de la dama blanca, de abuelos a nietos.
Y esto es lo que hacia en ese momento de descanso de las labores, el anciano campesino, relatándole a su nieta la leyenda de la triste dama blanca de ojos caramelo;
Y de cómo murió de pena, sin su amor, encerrada en aquel oscuro torreón.

La nieta, en su infante ignorancia, le preguntó al anciano si la luna llegó a concederle aquel deseo a la dama; El abuelo, conmovido de su inocencia, le contestó que si,
pero que no la convirtió en un caballo blanco, ya que la condición de la luna es la nocturnidad y apiadándose de la dama le regalo un espíritu, que como el de la luna y el de ella, seria por siempre nocturno:

El de un lobo… Un gran lobo blanco y azul, de lindos ojos color miel.

Y aunque, le contaba el anciano, solo se le puede ver cuando es tan tarde que los niños ya hace horas que están durmiendo, muchos mayores dicen haberlo visto transitar la noche, aullando a la luna llena con una llamada salvaje, que unos dicen que es por el amor que perdió, otros por agradecimiento eterno...pero lo que si es seguro es que, desde hace mas de cien años, vaga libre por aquellas tierras.


6 comentarios:

  1. Maravillosas las pinturas, y maravillosa relato del sentido de las mismas. Esta comunión se denomina con una sola palabra: Talento.

    Felicitaciones por tanta belleza.

    ResponderEliminar
  2. Todas me gustaron. La primera me trajo alguna asociación con Mucha no por la técnica, que es distinta, sino por la elección de modelo y actitud . Y "el cuadro dentro del cuadro" del final ¿es simple juego o le agrega significado a la pintura, a la manera del de Las Meninas? Felicitaciones y sana envidia por tu gran capacidad de expresión tanto en letras como en imágenes.

    jpabloneumannn

    ResponderEliminar
  3. Algo maravilloso, hermosas pinturas acompañadas de muy linda música, un video excelente!!!

    Silvimar1000

    ResponderEliminar
  4. Excelente exposición, mi querido Zepol. Excelente.

    Sofiama

    ResponderEliminar
  5. Mi querido y fiel amigo ZEPOL, vi esta exposición de pinturas en la página de you tube . Ahora, vuelvo aquí a contemplarla. Realmente, el trabajo hecho por ti, conjuntamente con VIGÍA, es excepcional. Se unió el arte, el talento y el desprendimiento humano para obsequiarnos un regalo como éste. Es hermoso que gente como Vigía, se ofrezca a plasmar --en vídeos- cosas tan hermosas como tus pinturas. Me alegra, grandemente, conocer personas con el don de GENTE que tienen ustedes dos. Los abrazo y felicito con todo mi corazón. SOFIAMA

    ResponderEliminar
  6. Encontré en la red el siguiente texto, el cual duele por su hermosura. Su autor tiene el mismo nombre que Usted: Oscar López Guerra. Vivo en México, y lo que Usted narra es gota cotidiana que duele.
    Hermoso texto.

    Saludos
    Marcos Aguilar

    La lluvia resbala su torrente por la calle de tierra.
    El agua que pasa canta sus penas y me remonta a otras lluvias que también lloraron cuesta abajo sus desventuras.
    Y te veo parado ahí, con tus ocho años a cuestas, sonriendo tu felicidad despreocupada de niño pobre, para quien todo el mundo se reduce a chapotear descalzo en aquel riachuelo espeso y suelto como tus sueños incipientes.
    Y el brutal contraste me deslumbra y me desconcierta, pues ahora, veinticinco años más tarde, nuevamente te observo de pie en medio de un torrente de luces, de dinero, de poder, sin que nadie pueda convencerme de que el agua de la fama que baña tus pies no es igual de espesa y sucia como los charcos de tu infancia.

    En tus ojos oscuros como tu conciencia hay un dejo de nostalgia amarga, de culpa infinita que ningún mar de lágrimas podrá borrar.
    Salve Rey de la droga. Lo lograste.
    Pero la corriente se llevó tus mejores momentos, tus amigos de siempre, tu conciencia de infante, tus sueños de humanidad.
    ¿Qué harás hoy cuando cierres los ojos e intentes dormir?
    Verás otro arroyo. Una larga fila de gente arrastrada por el vicio que vendes, por la muerte que entregas, por la felicidad que estafas.
    Ah, si la acequia pudiera invertir su cauce y correr cuesta arriba. Si pudiéramos chapotear descalzos y lavar los sueños, quizá yo no sería un suicida a pausas.
    Quizá tú no serías un verdugo social.

    ResponderEliminar